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Trabajar bajo la lluvia no es opcional: cómo elegir el impermeable correcto según tu actividad

Cada temporada de lluvias se repite la misma escena en muchas empresas: alguien del área de compras consigue impermeables a buen precio, se distribuyen entre el personal y el tema queda cerrado. El problema es que “quedar cubiertos” en papel no significa que los trabajadores estén realmente protegidos. No todo lo que repele el agua es un impermeable industrial. Y esa diferencia, en un entorno de trabajo, puede costar caro. Un impermeable de uso casual o promocional está diseñado para aguantar una llovizna camino al auto. Un impermeable industrial está diseñado para soportar jornadas completas en condiciones adversas, resistir el contacto con superficies rugosas, mantener su impermeabilidad después de cientos de horas de uso y, en muchos casos, hacer visible al trabajador cuando la visibilidad natural es insuficiente. Son productos distintos para necesidades distintas, y tratarlos como equivalentes es un error que la NOM-017-STPS-2024 no permite. La diferencia empieza en el material Los impermeables de uso general suelen fabricarse en PVC de bajo calibre o en telas con recubrimiento superficial de poliuretano. Este tipo de recubrimiento repele el agua en condiciones normales, pero se degrada con el uso, la fricción y la exposición solar. Con el tiempo —a veces pocas semanas en uso intensivo— el recubrimiento pierde efectividad y la tela empieza a filtrar. Los impermeables industriales utilizan PVC con soporte textil integrado, lo que significa que el material tiene una capa de tela entretejida que le da resistencia estructural, evita que se rasgue fácilmente y mantiene su impermeabilidad incluso bajo tensión. La composición 80% PVC / 20% poliéster que caracteriza a los modelos industriales de LICA —como los conjuntos JSPIL, JSPIL BLUE y JSPHV-L, o las gabardinas GIL y GIL-NARANJA— no es una elección estética: es una especificación técnica que determina cuánto tiempo ese impermeable seguirá protegiendo al trabajador que lo usa a diario. El sellado de costuras: el detalle que más falla Un impermeable puede estar fabricado con el mejor material del mercado y aún así filtrar agua si sus costuras no están correctamente selladas. En los impermeables de uso casual, las costuras suelen cerrarse con hilo, lo que genera pequeñas perforaciones en el material por donde el agua penetra bajo presión o en lluvia intensa. Los impermeables industriales utilizan sellado por alta frecuencia, un proceso en el que las uniones se funden mediante ondas electromagnéticas, creando una unión hermética sin perforaciones. El resultado es una costura que no filtra, no se deshilacha y no se abre con el uso. En los modelos  GIL y GIL-NARANJA de LICA este sellado es parte de la especificación técnica del producto, precisamente porque están diseñados para exposición real a la lluvia, no para uso ocasional. Los botones y cierres también importan Parece un detalle menor, pero los cierres metálicos en un impermeable de trabajo son un problema concreto. En entornos húmedos, el metal se oxida, los botones se atoran y los cierres terminan fallando en el peor momento. Los impermeables industriales utilizan botones y cierres de plástico resistente, que no se corroen, no conducen electricidad y mantienen su funcionalidad durante toda la vida útil del equipo. Todos los modelos de LICA —desde los conjuntos tipo chamarra-pantalón hasta las gabardinas— están equipados con botones plásticos anticorrosión por esta razón. Visibilidad: el elemento que separa el EPP del capricho Un impermeable sin cintas reflectantes puede ser suficiente para trabajo en interiores o en zonas sin circulación vehicular. Sin embargo, para personal en obra, vialidad, logística o cualquier entorno con maquinaria o vehículos en movimiento, la ausencia de reflectantes convierte al impermeable en un factor de riesgo adicional. Con lluvia, la visibilidad se reduce drásticamente. Un trabajador vestido de oscuro en esas condiciones es difícilmente perceptible para un operador de maquinaria o un conductor. El modelo JSPHV-L de LICA incorpora cintas reflectantes de alta visibilidad precisamente para este tipo de entornos. Las gabardinas  GIL y GIL-NARANJA  también incluyen reflectantes en el diseño. No es un accesorio decorativo: es un elemento de seguridad activa que la NOM-017-STPS-2024 exige considerar cuando el riesgo del puesto lo requiere. Lo que la norma exige y lo que muchas empresas ignoran La NOM-017-STPS-2024 establece que el EPP debe seleccionarse con base en el riesgo específico del puesto, debe ser de talla adecuada, debe contar con certificación de un organismo acreditado y debe tener un programa documentado de revisión, mantenimiento y reposición. Un impermeable promocional comprado al proveedor más barato del mercado difícilmente cumple con estas exigencias. Y en caso de inspección o accidente, la empresa queda expuesta tanto a sanciones económicas como a responsabilidad por las consecuencias. Dotar al personal de EPP que no cumple con las especificaciones técnicas requeridas equivale, legalmente, a no dotarlo de EPP. El precio real del impermeable equivocado El costo de un impermeable industrial frente a uno de uso general puede parecer significativo al momento de la compra. La diferencia se invierte rápidamente cuando se considera la frecuencia de reposición. Un impermeable de bajo calibre en uso industrial intensivo puede deteriorarse en pocas semanas. Uno fabricado con las especificaciones correctas puede durar toda una temporada de lluvias y más, con el mantenimiento adecuado. Además, el costo de un accidente —incapacidades, prima de riesgo ante el IMSS, procesos legales, pérdida de productividad— supera con creces cualquier ahorro en la compra del equipo. En LICA contamos con una línea de impermeables industriales diseñada para los requerimientos reales del entorno laboral mexicano: materiales con soporte textil, sellado en alta frecuencia, botones plásticos anticorrosión y reflectantes de alta visibilidad donde el riesgo lo exige. Porque la diferencia entre un impermeable y un EPP no está en la etiqueta: está en cómo fue fabricado y para qué fue diseñado. ¿Quieres revisar si los impermeables que usa tu empresa cumplen con los requisitos de la NOM-017-STPS-2024? Contáctanos y con gusto te asesoramos. Fuentes: Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) — NOM-017-STPS-2024, Equipo de protección personal IMAI Impermeables América Industrial — Características técnicas impermeables industriales vs. uso general Prolaboral — Tejidos hidrófugos vs. impermeables: diferencias técnicas, 2024 Juba PPE — Diferencia

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28 de abril: Por qué el Día Mundial de la Seguridad no es solo una fecha en el calendario

Cada 28 de abril el mundo se detiene (aunque sea por un momento) para hablar de algo que debería ser innegociable todos los días del año: el derecho de los trabajadores a regresar a casa sanos y salvos. El Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, impulsado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desde 2003, no es solo un evento de conmemoración. Es una llamada de atención global sobre la magnitud de un problema que muchas empresas, lamentablemente, siguen subestimando. Las cifras no mienten Según datos de la OIT, cada año más de 374 millones de trabajadores en el mundo sufren accidentes laborales no mortales. Y el costo más alto no es el económico: cerca de 3 millones de personas pierden la vida anualmente por accidentes y enfermedades relacionadas con el trabajo. Eso equivale a más de 8,000 muertes cada día. En México, el panorama también es preocupante. Al cierre del tercer trimestre de 2024, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) registró 327,230 riesgos de trabajo, de los cuales 225,056 fueron accidentes laborales. Durante ese mismo periodo, 796 trabajadores perdieron la vida, lo que representa un aumento del 10% respecto al año anterior. Detrás de cada estadística hay una persona. Una familia. Una historia que pudo haberse evitado. ¿Qué conmemora este año la OIT? Para 2025, la OIT eligió como lema “Revolución en el sector de la seguridad y la salud: papel de la IA y la digitalización en el trabajo”. El mensaje es claro: la seguridad laboral también está evolucionando. Las nuevas tecnologías (desde la inteligencia artificial hasta los sistemas de monitoreo en tiempo real) están transformando la manera en que las empresas identifican riesgos y protegen a su personal. Sin embargo, la tecnología es un complemento, no un sustituto. Mientras existan trabajadores expuestos a riesgos físicos, el Equipo de Protección Personal (EPP) sigue siendo la primera y más concreta línea de defensa, y eso es precisamente lo que en LICA sabemos desarrollar: EPP diseñado para las condiciones reales del entorno laboral mexicano, porque ningún algoritmo reemplaza un guante bien elegido, un casco certificado o un calzado que protege donde más se necesita. Lo que la ley exige: una norma que se renovó En México, el uso del EPP no es opcional. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) publicó en marzo de 2025 la NOM-017-STPS-2024, que entró en vigor en septiembre del mismo año, sustituyendo a la versión de 2008 que estuvo vigente durante 16 años. Esta nueva norma no solo actualiza los requisitos técnicos, sino que representa un cambio de filosofía: de un enfoque reactivo a uno verdaderamente preventivo. En LICA lo entendemos así desde el principio: todo nuestro catálogo está desarrollado con base en los riesgos reales de cada industria y cumple con las certificaciones que la normativa exige, para que tanto empresas como distribuidores tengan la certeza de que lo que entregan a sus trabajadores realmente los protege. Entre las obligaciones que establece para los empleadores destacan: Identificar y analizar los riesgos específicos de cada puesto de trabajo. Seleccionar y proporcionar el EPP adecuado para cada riesgo, sin costo para el trabajador. Capacitar al personal en el uso correcto, mantenimiento y vida útil del equipo. Supervisar que el EPP se utilice de manera consistente dentro de las áreas de riesgo. Llevar registros de revisión, reposición y disposición final del equipo. El incumplimiento de esta norma puede derivar en multas de hasta 5,000 UMAs (más de $500,000 pesos en 2025), clausuras parciales o totales, e incluso responsabilidad penal en caso de accidente. Seguridad no es gasto, es inversión Una de las creencias más costosas en la industria es tratar la seguridad como un rubro de gasto. Los accidentes laborales impactan directamente la prima del seguro de riesgos de trabajo ante el IMSS: a mayor siniestralidad, mayor costo por trabajador. A eso hay que sumarle el costo de incapacidades, la pérdida de productividad, los procesos legales y el daño a la reputación empresarial. Prevenir siempre será más barato que remediar. Construir una cultura de seguridad real implica ir más allá del cumplimiento normativo. Significa que los líderes den el ejemplo, que los trabajadores entiendan el por qué detrás del equipo que usan y que la empresa se comprometa a dotarlos de herramientas de calidad, certificadas y adecuadas para cada riesgo. El EPP correcto hace la diferencia No todos los equipos de protección son iguales, y elegir el correcto requiere conocimiento del riesgo específico al que se enfrenta cada trabajador. En LICA llevamos más de 40 años fabricando y comercializando equipo de protección personal para la industria mexicana, con un catálogo que cubre de la cabeza a los pies: calzado de seguridad, cascos, guantes, arneses, lentes, protección respiratoria, uniformes industriales, señalética y mucho más. Todos nuestros productos cumplen con las certificaciones correspondientes, porque sabemos que un EPP sin respaldo normativo no es protección: es solo apariencia. Este 28 de abril, la invitación es a ir más allá de la fecha. A revisar los procesos, actualizar los equipos, capacitar al equipo humano y asumir la seguridad como lo que siempre debió ser: una responsabilidad compartida y una señal del valor que una empresa le da a las personas que la hacen posible. ¿Tu empresa ya actualizó su programa de EPP conforme a la NOM-017-STPS-2024? Contáctanos y con gusto te asesoramos. Fuentes: Organización Internacional del Trabajo (OIT) — Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo 2025 OIT — Informe sobre accidentes y enfermedades laborales, 2023 IMSS — Estadísticas de riesgos de trabajo, tercer trimestre 2024 La Jornada de Oriente — Estadísticas de mortalidad laboral por estado, 2024 Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) — NOM-017-STPS-2024, publicada en el DOF el 28 de marzo de 2025

Cada cuánto debes cambiar tus guantes de trabajo
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¿Cada cuánto debes cambiar tus guantes de trabajo? Señales que no debes ignorar

Existe un hábito muy extendido en los centros de trabajo que, aunque parece ahorro, en realidad es un riesgo: usar los guantes hasta que se rompen. Mientras el guante no tenga un hoyo evidente, se sigue usando. El problema es que los guantes de seguridad pueden perder su capacidad protectora mucho antes de que el daño sea visible a simple vista. Un guante deteriorado no protege. Y lo más peligroso de esto es que el trabajador que lo lleva puesto cree que sí. ¿Los guantes tienen fecha de caducidad? A diferencia de otros EPP como los cascos, los guantes de seguridad no tienen una vigencia fija establecida. Su vida útil depende de tres factores: el material con el que están fabricados, las condiciones a las que se exponen y la intensidad de uso diario. Un guante de carnaza usado en soldadura continua ocho horas diarias no tiene la misma vida útil que uno de nitrilo usado en inspección de piezas unas horas a la semana. Lo que sí establece la norma es la obligación de gestionar esa reposición. La NOM-017-STPS-2024, vigente desde septiembre de 2025, exige a los patrones contar con procedimientos escritos de uso, revisión, reposición, mantenimiento y disposición final del EPP, y llevar registros documentados de cada reemplazo. Esto significa que “cambiarlos cuando se rompen” ya no es suficiente desde el punto de vista legal ni desde el punto de vista de la seguridad real. Las señales que indican que es momento de cambiar los guantes Más allá de los plazos, hay señales concretas que no deben ignorarse bajo ninguna circunstancia: Daño visible en el material. Perforaciones, cortes, rasgaduras o costuras abiertas son la señal más obvia. Cualquier apertura en el material elimina la barrera de protección en esa zona, que suele ser precisamente donde más contacto hay con el riesgo. Rigidez o pérdida de flexibilidad. Los guantes de carnaza y los materiales sintéticos se degradan con la exposición repetida al calor, los aceites o los químicos. Cuando un guante se vuelve rígido o inflexible, el trabajador pierde destreza, aumenta el esfuerzo físico y paradójicamente crece el riesgo de accidente. Decoloración o manchas que no desaparecen. En guantes expuestos a sustancias químicas, la decoloración puede indicar que el material fue penetrado o debilitado por esa sustancia. Un guante que absorbió un solvente o un ácido puede haber perdido su resistencia química incluso si no tiene perforaciones visibles. Mal ajuste. Un guante que se ha estirado, deformado o que ya no se ajusta correctamente a la mano es tan peligroso como uno roto. Los guantes holgados pueden engancharse en maquinaria o reducir el control sobre herramientas, y los muy apretados generan fatiga y reducen la circulación. La NOM-017-STPS-2024 es explícita en que el EPP debe ser de la talla y medidas acordes al trabajador precisamente porque un mal ajuste puede generar riesgos en sí mismo. Olor persistente a químicos. En guantes usados para manejo de solventes, pinturas o ácidos, el olor que permanece aunque el guante esté “limpio” es una señal de que el material fue permeado. En ese punto, el guante ya no ofrece la barrera química para la que fue diseñado. Después de un incidente. Si el trabajador sufrió una exposición significativa a una sustancia peligrosa, una chispa importante, un corte que casi atravesó el guante, o cualquier situación de riesgo elevado, ese guante debe retirarse y evaluarse antes de volver a usarse, aunque aparentemente no presente daño. El error de lavar guantes que no deben lavarse Otro factor que reduce la vida útil de los guantes (y que pocas empresas consideran) es el método de limpieza. No todos los materiales pueden lavarse con agua y jabón. Los guantes de carnaza, por ejemplo, pueden endurecerse y perder flexibilidad si se lavan con métodos inadecuados. Los guantes de hule o nitrilo pueden degradarse con ciertos detergentes. Siempre deben seguirse las indicaciones del fabricante para limpieza y almacenamiento, y los guantes deben guardarse en un lugar seco, fresco y alejado de la luz solar directa para preservar sus propiedades. Lo que la norma exige y lo que significa para distribuidores y empresas Para las empresas, llevar un registro de reposición de guantes no es burocracia: es protección legal ante una inspección de la STPS y, más importante, es la evidencia de que la seguridad del trabajador está siendo gestionada activamente. La NOM-017-STPS-2024 exige que este registro incluya el tipo de equipo entregado, las fechas de entrega y reposición, y la firma del trabajador responsable. Para los distribuidores, entender estos ciclos de reposición es una oportunidad de negocio directa: un cliente bien asesorado sobre la vida útil real de sus guantes es un cliente que compra con regularidad, que confía en su proveedor y que está blindado ante cualquier inspección normativa. En LICA tenemos el guante que sigue cuando el anterior ya cumplió su ciclo Contar con un proveedor confiable y con inventario disponible es tan importante como saber cuándo cambiar el guante. En LICA ofrecemos una línea completa de guantes para riesgo mecánico, térmico, químico y especial. Desde modelos como los GCC y GCL de carnaza hasta el GLANTICUT anticorte nivel 5, pasando por nuestra gama de guantes recubiertos de nitrilo y látex, todos certificados y disponibles para empresas y distribuidores en toda la República Mexicana. Porque la protección que se interrumpe deja de ser protección. ¿Quieres establecer un programa de reposición de guantes para tu empresa o ampliar tu catálogo como distribuidor? Contáctanos. Fuentes: Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) — NOM-017-STPS-2024, publicada en el DOF el 28 de marzo de 2025 IMSS — Estadísticas de Riesgos de Trabajo, periodo 2013-2022 Work City — Señales de desgaste y reemplazo de guantes de seguridad, 2025 EPP México — Caducidad de los EPP: vida útil y reemplazo, 2025 Santamarina + Steta — Análisis NOM-017-STPS-2024, abril 2025

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