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Split composition showing soccer cleats on green grass next to black industrial safety boots on concrete floor
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Calzado de alto rendimiento laboral: lo que el deporte le enseñó a la industria

Cada cuatro años, el mundo entero pone los ojos en un campo de juego. Y aunque lo que captura la atención son los goles, las jugadas y los récords, hay algo que trabaja en silencio debajo de cada atleta: el calzado. Décadas de investigación en biomecánica, materiales y ergonomía han convertido al calzado deportivo de alto rendimiento en una pieza de ingeniería tan sofisticada como cualquier equipo de alta tecnología. Lo que pocos saben es que gran parte de esa evolución también llegó a la industria, y transformó para siempre lo que entendemos por calzado de seguridad laboral. El punto de partida: cuando proteger no era suficiente Durante décadas, el calzado de seguridad industrial tuvo un único objetivo: evitar lesiones. Puntera de acero, suela gruesa, corte de cuero rígido. Funcionaba, pero a un costo alto: fatiga, lesiones por uso prolongado, rechazo del trabajador que prefería arriesgarse antes que soportar ocho horas con un calzado incómodo. El problema no era la protección. Era que nadie había pensado en el rendimiento. El deporte cambió esa conversación. Los fabricantes de calzado atlético llevan más de cincuenta años invirtiendo en entender cómo se mueve el pie humano, qué fuerzas actúan sobre él durante el esfuerzo físico sostenido y cómo un diseño inteligente puede mejorar el desempeño y reducir la lesión al mismo tiempo. Esos mismos principios, aplicados al entorno laboral, dieron origen al calzado de seguridad de alto rendimiento que hoy conocemos. Tecnología compartida: lo que ambos mundos tienen en común Absorción de impacto. Un futbolista de élite puede dar más de 10,000 pasos durante un partido. Un trabajador en planta de manufactura o construcción recorre entre 8,000 y 15,000 pasos por jornada. En ambos casos, la suela es la primera línea de defensa contra el impacto acumulado en rodillas, cadera y columna. La tecnología de entresuela amortiguante que el calzado deportivo popularizó —capas de materiales de densidad diferenciada que absorben y distribuyen el impacto— hoy es parte del diseño de los mejores modelos de calzado de seguridad industrial, incluidas las suelas de poliuretano de doble densidad que caracterizan varios modelos de la línea LICA. Ergonomía y soporte del arco. El pie en movimiento no es una superficie plana. Tiene un arco que actúa como amortiguador natural y que, sin soporte adecuado, genera fatiga plantar y lesiones por esfuerzo repetitivo. El calzado deportivo de alto rendimiento fue pionero en diseñar hormas que respetan la anatomía del pie. El calzado industrial moderno adoptó este principio: una plantilla bien diseñada no solo aumenta el confort, también reduce el ausentismo por lesiones musculoesqueléticas, uno de los principales costos ocultos de la siniestralidad laboral. Materiales ligeros y resistentes. La puntera de acero fue el estándar durante décadas. Funcionaba, pero pesaba. El desarrollo de materiales compuestos y termoplásticos en el mundo deportivo —donde cada gramo importa— abrió la puerta a punteras de poliamida que ofrecen el mismo nivel de protección al impacto con un peso significativamente menor. Varios modelos dieléctricos de LICA, como el 105PLUS y el 109PLUS-SP, utilizan puntera de poliamida precisamente por esta razón: protección certificada sin el peso que genera fatiga en jornadas largas. Tracción inteligente. El diseño de la suela de un taco de fútbol está calculado para maximizar el agarre en superficies específicas sin comprometer la movilidad. El mismo principio aplica al calzado de seguridad: una suela diseñada para superficies mojadas no es igual a una diseñada para pisos de concreto seco, superficies metálicas o terrenos irregulares. La geometría de los canales de drenaje, la dureza del compuesto y la profundidad del grabado son decisiones técnicas que determinan si el trabajador resbala o no. El factor que el deporte nunca tuvo que considerar: la protección certificada Aquí es donde los caminos se separan. Un futbolista necesita rendimiento; un trabajador industrial necesita rendimiento y protección normativa. El calzado de seguridad debe cumplir con estándares técnicos que no existen en el mundo deportivo: resistencia al impacto y la compresión en puntera, resistencia a la penetración en plantilla, propiedades dieléctricas, resistencia a hidrocarburos o químicos según el riesgo del puesto. En México, la NOM-113-STPS-2009 establece estos requisitos mínimos. Ningún calzado que no cumpla con esta certificación —por más cómodo, ligero o tecnológico que parezca— puede considerarse EPP. La certificación no es un sello decorativo: es la evidencia de que el calzado fue sometido a pruebas reales en laboratorio. LICA: donde la tecnología y la protección se fabrican juntas En LICA aplicamos tecnología europea de inyección directa al corte para fabricar calzado de seguridad en Guadalajara, Jalisco. Este proceso, desarrollado originalmente para la industria europea de alto desempeño, une corte y suela en una sola operación sin costuras ni adhesivos, lo que resulta en un calzado más duradero, impermeable y estructuralmente sólido que los métodos de fabricación tradicionales. El resultado es calzado que no obliga al trabajador a elegir entre protección y comodidad. Porque en el campo de juego o en la planta industrial, el rendimiento importa tanto como la seguridad. Conoce nuestra línea completa de calzado de seguridad fabricada con tecnología europea. Para empresas y distribuidores en toda la República Mexicana. Contáctanos. Fuentes: OIT — Ergonomía y factores humanos en el trabajo, 2022 Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) — NOM-113-STPS-2009 Biomecánica del calzado deportivo — Journal of Sports Sciences, estudios sobre impacto y fatiga plantar IMSS — Lesiones musculoesqueléticas por riesgo de trabajo, 2023

Industrial worker wearing black safety boots with reinforced toe cap on a manufacturing plant floor
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Calzado de seguridad por industria: cómo elegir el correcto según tu riesgo

El calzado de seguridad es el EPP que más horas de contacto acumula con el trabajador. Una jornada de ocho horas significa ocho horas de exposición continua a los riesgos del piso: objetos punzantes, superficies resbaladizas, cargas que caen, corriente eléctrica, humedad, químicos. Y aun así, en muchas empresas sigue siendo el equipo que se elige con menos criterio técnico. Elegir el calzado de seguridad por industria y tipo de riesgo no es burocracia. Es la diferencia entre un trabajador protegido y uno que cree estarlo. Lo que la norma establece En México, la NOM-113-STPS-2009 regula específicamente las condiciones de seguridad para el calzado de protección. Establece los requisitos mínimos de resistencia al impacto, a la compresión, a la penetración y al deslizamiento que debe cumplir cualquier calzado que se utilice como EPP. Complementa esta norma la NOM-017-STPS-2024, vigente desde septiembre de 2025, que exige al patrón seleccionar el EPP con base en un análisis de riesgo por puesto y mantener registros documentados de entrega y reposición. Un calzado sin certificación frente a estas normas no es EPP. Es calzado. Calzado de seguridad por industria: qué usar y cuándo Industria alimentaria y agroindustria En entornos donde el piso está constantemente húmedo, con grasa, sangre, aceites o residuos orgánicos, el riesgo principal es la caída por resbalón. El calzado indicado para este sector es la bota de PVC, fabricada en una sola pieza que elimina costuras donde se acumulan bacterias y facilita la limpieza completa. LICA ofrece los modelos B-PVC-BR (blanca, para industria alimentaria donde se exige este color) y B-PVC-NEG (negra, para agroindustria y campo), ambas con suela antiderrapante certificada. Para entornos donde además se requiere resistencia a solventes, el modelo B-PVC-NR incorpora esta protección adicional. Construcción y obra civil Los riesgos en este sector son múltiples y simultáneos: objetos que caen, clavos en el piso, superficies irregulares, humedad y barro. El calzado debe contar con puntera de acero o poliamida para resistencia al impacto, plantilla antipenetración para protección contra objetos punzantes y suela con alto agarre en superficies irregulares. Las botas de trabajo de la línea LICA, fabricadas con tecnología de inyección directa al corte con maquinaria italiana, ofrecen una unión entre corte y suela sin costuras que aumenta la durabilidad y la impermeabilidad en condiciones de campo. Electricidad, instalaciones y mantenimiento eléctrico Para trabajadores expuestos a riesgo de descarga eléctrica, el calzado dieléctrico es un requisito no negociable. Este tipo de calzado utiliza suelas y materiales no conductores que interrumpen el paso de la corriente. LICA cuenta con una línea completa de calzado dieléctrico que incluye modelos como el 105PLUS (bota dieléctrica con puntera de poliamida), el 107PLUS-SP (con ojillos de termoplástico y banda reflectante), el 109PLUS-SP (con doble certificación NOM-ASTM) y el 229N-SP (antipenetración dieléctrico en microfibra). Todos están diseñados para cumplir con los requerimientos específicos del sector eléctrico. Manufactura y metalmecánica En planta, los riesgos más frecuentes son el impacto de objetos pesados, la abrasión por superficies metálicas y los derrames de lubricantes o aceites. La bota de trabajo con puntera de acero o poliamida y suela resistente a hidrocarburos es el estándar en este sector. Los tenis de seguridad son una alternativa válida para puestos donde la movilidad y el confort son prioritarios, siempre que cuenten con la protección metatarsal y de puntera requerida. Logística y almacén El movimiento constante, los pisos de concreto y el riesgo de aplastamiento por montacargas o tarimas definen este sector. El calzado debe priorizar el confort en jornadas largas, la protección contra impacto en puntera y la suela antideslizante. Los tenis de seguridad ligeros son frecuentemente la mejor opción para este perfil, siempre certificados bajo NOM-113-STPS. Trabajo en campo, supervisión y actividades al aire libre Para personal que combina caminata en terrenos irregulares con supervisión de obra o actividades en exteriores, la línea hiking de LICA ofrece botas ocupacionales con suela sintética TR antideslizante diseñada para terrenos mixtos. El modelo Trepator 793SM-O y sus variantes están pensados para este perfil de uso. Más allá del sector: factores que siempre deben revisarse Independientemente de la industria, hay tres factores que determinan si un calzado de seguridad realmente cumple su función: La talla y el ajuste son críticos. Un calzado apretado genera fatiga y lesiones por presión; uno holgado reduce la estabilidad y aumenta el riesgo de tropiezos. La norma es explícita: el EPP debe ser de la talla adecuada para cada trabajador. La certificación vigente es la única garantía real de que el calzado fue sometido a pruebas técnicas. Verificar que el modelo cuente con certificación NOM-113-STPS es el primer paso antes de cualquier compra. La vida útil no es infinita. Una suela desgastada pierde tracción; una puntera golpeada pierde su capacidad de absorción de impacto. La NOM-017-STPS-2024 exige documentar la reposición del EPP. Establecer un programa de revisión periódica del calzado es tanto una obligación normativa como una medida preventiva concreta. En LICA fabricamos calzado de seguridad con más de 40 años de experiencia en el mercado industrial mexicano. Nuestra tecnología de inyección directa al corte, de origen europeo, garantiza una unión estructural entre corte y suela que se traduce en mayor durabilidad y protección real en condiciones de uso intensivo. Todo nuestro catálogo está disponible para empresas y distribuidores en toda la República Mexicana. ¿Necesitas orientación para elegir el calzado correcto para cada puesto en tu empresa? Contáctanos o consulta nuestro catálogo completo de calzado de seguridad. Fuentes: Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) — NOM-113-STPS-2009, Calzado de protección STPS — NOM-017-STPS-2024, Equipo de protección personal IMSS — Estadísticas de riesgos de trabajo 2023

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El impermeable industrial no es una chamarra de lluvia: diferencias que tu empresa debe conocer

Cada temporada de lluvias se repite la misma escena en muchas empresas: alguien del área de compras consigue impermeables a buen precio, se distribuyen entre el personal y el tema queda cerrado. El problema es que “quedar cubiertos” en papel no significa que los trabajadores estén realmente protegidos. No todo lo que repele el agua es un impermeable industrial. Y esa diferencia, en un entorno de trabajo, puede costar caro. Un impermeable de uso casual o promocional está diseñado para aguantar una llovizna camino al auto. Un impermeable industrial está diseñado para soportar jornadas completas en condiciones adversas, resistir el contacto con superficies rugosas, mantener su impermeabilidad después de cientos de horas de uso y, en muchos casos, hacer visible al trabajador cuando la visibilidad natural es insuficiente. Son productos distintos para necesidades distintas, y tratarlos como equivalentes es un error que la NOM-017-STPS-2024 no permite. La diferencia empieza en el material Los impermeables de uso general suelen fabricarse en PVC de bajo calibre o en telas con recubrimiento superficial de poliuretano. Este tipo de recubrimiento repele el agua en condiciones normales, pero se degrada con el uso, la fricción y la exposición solar. Con el tiempo —a veces pocas semanas en uso intensivo— el recubrimiento pierde efectividad y la tela empieza a filtrar. Los impermeables industriales utilizan PVC con soporte textil integrado, lo que significa que el material tiene una capa de tela entretejida que le da resistencia estructural, evita que se rasgue fácilmente y mantiene su impermeabilidad incluso bajo tensión. La composición 80% PVC / 20% poliéster que caracteriza a los modelos industriales de LICA —como los conjuntos JSPIL, JSPIL BLUE y JSPHV-L, o las gabardinas GIL y GIL-NARANJA— no es una elección estética: es una especificación técnica que determina cuánto tiempo ese impermeable seguirá protegiendo al trabajador que lo usa a diario. El sellado de costuras: el detalle que más falla Un impermeable puede estar fabricado con el mejor material del mercado y aún así filtrar agua si sus costuras no están correctamente selladas. En los impermeables de uso casual, las costuras suelen cerrarse con hilo, lo que genera pequeñas perforaciones en el material por donde el agua penetra bajo presión o en lluvia intensa. Los impermeables industriales utilizan sellado por alta frecuencia, un proceso en el que las uniones se funden mediante ondas electromagnéticas, creando una unión hermética sin perforaciones. El resultado es una costura que no filtra, no se deshilacha y no se abre con el uso. En los modelos GIL y GIL-NARANJA de LICA este sellado es parte de la especificación técnica del producto, precisamente porque están diseñados para exposición real a la lluvia, no para uso ocasional. Los botones y cierres también importan Parece un detalle menor, pero los cierres metálicos en un impermeable de trabajo son un problema concreto. En entornos húmedos, el metal se oxida, los botones se atoran y los cierres terminan fallando en el peor momento. Los impermeables industriales utilizan botones y cierres de plástico resistente, que no se corroen, no conducen electricidad y mantienen su funcionalidad durante toda la vida útil del equipo. Todos los modelos de LICA —desde los conjuntos tipo chamarra-pantalón hasta las gabardinas— están equipados con botones plásticos anticorrosión por esta razón. Visibilidad: el elemento que separa el EPP del capricho Un impermeable sin cintas reflectantes puede ser suficiente para trabajo en interiores o en zonas sin circulación vehicular. Sin embargo, para personal en obra, vialidad, logística o cualquier entorno con maquinaria o vehículos en movimiento, la ausencia de reflectantes convierte al impermeable en un factor de riesgo adicional. Con lluvia, la visibilidad se reduce drásticamente. Un trabajador vestido de oscuro en esas condiciones es difícilmente perceptible para un operador de maquinaria o un conductor. El modelo JSPHV-L de LICA incorpora cintas reflectantes de alta visibilidad precisamente para este tipo de entornos. Las gabardinas GIL y GIL-NARANJA también incluyen reflectantes en el diseño. No es un accesorio decorativo: es un elemento de seguridad activa que la NOM-017-STPS-2024 exige considerar cuando el riesgo del puesto lo requiere. Lo que la norma exige y lo que muchas empresas ignoran La NOM-017-STPS-2024 establece que el EPP debe seleccionarse con base en el riesgo específico del puesto, debe ser de talla adecuada, debe contar con certificación de un organismo acreditado y debe tener un programa documentado de revisión, mantenimiento y reposición. Un impermeable promocional comprado al proveedor más barato del mercado difícilmente cumple con estas exigencias. Y en caso de inspección o accidente, la empresa queda expuesta tanto a sanciones económicas como a responsabilidad por las consecuencias. Dotar al personal de EPP que no cumple con las especificaciones técnicas requeridas equivale, legalmente, a no dotarlo de EPP. El precio real del impermeable equivocado El costo de un impermeable industrial frente a uno de uso general puede parecer significativo al momento de la compra. La diferencia se invierte rápidamente cuando se considera la frecuencia de reposición. Un impermeable de bajo calibre en uso industrial intensivo puede deteriorarse en pocas semanas. Uno fabricado con las especificaciones correctas puede durar toda una temporada de lluvias y más, con el mantenimiento adecuado. Además, el costo de un accidente —incapacidades, prima de riesgo ante el IMSS, procesos legales, pérdida de productividad— supera con creces cualquier ahorro en la compra del equipo. En LICA contamos con una línea de impermeables industriales diseñada para los requerimientos reales del entorno laboral mexicano: materiales con soporte textil, sellado en alta frecuencia, botones plásticos anticorrosión y reflectantes de alta visibilidad donde el riesgo lo exige. Porque la diferencia entre un impermeable y un EPP no está en la etiqueta: está en cómo fue fabricado y para qué fue diseñado. ¿Quieres revisar si los impermeables que usa tu empresa cumplen con los requisitos de la NOM-017-STPS-2024? Contáctanos y con gusto te asesoramos. Fuentes: Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) — NOM-017-STPS-2024, Equipo de protección personal IMAI Impermeables América Industrial — Características técnicas impermeables industriales vs. uso general Prolaboral — Tejidos hidrófugos vs. impermeables: diferencias técnicas, 2024 Juba PPE

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