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Trabajador industrial usando lentes de seguridad certificados con protección lateral en planta de manufactura
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Lentes de seguridad certificados: lo que toda empresa debe saber

Los ojos son uno de los órganos más vulnerables en el entorno laboral y, paradójicamente, uno de los que menos atención reciben al momento de seleccionar EPP. En México, las lesiones oculares representan una proporción significativa de los accidentes de trabajo registrados anualmente ante el IMSS. La mayoría de ellas son prevenibles con el uso correcto de lentes de seguridad certificados. El problema no siempre es la ausencia de protección ocular. Con frecuencia, el problema es que los lentes disponibles en el puesto de trabajo no están certificados, no son los adecuados para el riesgo específico, o simplemente nadie verificó que cumplieran con algún estándar técnico real antes de adquirirlos. ¿Qué hace certificado a un lente de seguridad? Un lente de seguridad certificado es aquel que ha sido sometido a pruebas técnicas en laboratorio y ha demostrado cumplir con parámetros mínimos de resistencia, campo visual y protección. No es suficiente que el producto parezca resistente o que el fabricante lo describa como industrial. La certificación es la evidencia objetiva de que el equipo protege. En México, la norma de referencia para la selección y uso del EPP es la NOM-017-STPS-2024, vigente desde septiembre de 2025. Esta norma establece que el patrón debe proporcionar EPP que cuente con certificación de un organismo acreditado conforme a la Ley Federal sobre Metrología y Normalización. Para protección ocular, cuando no existe una NOM de producto específica vigente, la norma acepta el cumplimiento de estándares internacionales reconocidos. El referente técnico de facto para lentes de seguridad en la industria mexicana y latinoamericana es el estándar ANSI Z87.1, emitido por el American National Standards Institute. Este estándar clasifica los lentes según su nivel de protección al impacto —básico o de alto impacto— y establece requisitos de resistencia a la penetración, transmisión de luz, campo visual y marcado obligatorio. Un lente que cumple con ANSI Z87.1 debe llevar grabado en la montura y en la mica el código correspondiente a su nivel de certificación. Adicionalmente, muchos modelos en el mercado mexicano cuentan con certificación CE bajo la norma europea EN 166, que establece requisitos similares e incluye clasificaciones específicas para resistencia a líquidos, arco eléctrico y radiaciones. Ambas certificaciones son reconocidas y aceptadas por la autoridad laboral mexicana. Los riesgos que los lentes deben cubrir La elección del lente correcto parte siempre del análisis de riesgo del puesto. No todos los entornos presentan los mismos peligros para los ojos, y un lente diseñado para un tipo de riesgo puede ser ineficaz ante otro. Impacto por partículas o fragmentos. Es el riesgo más frecuente en manufactura, metalmecánica, carpintería y construcción. Las partículas proyectadas a alta velocidad —virutas metálicas, esquirlas, polvo grueso— pueden causar lesiones graves o pérdida de visión. Para este riesgo se requieren lentes de policarbonato con certificación ANSI Z87.1. El modelo LLI07 de LICA —disponible en versión clara (LLI07C-PRO) y oscura (LLI07O-PRO)— es un lente PRO de policarbonato con diseño envolvente y protección lateral, certificado bajo este estándar. Para quienes requieren un campo visual más amplio, el modelo LLI06C tipo capataz ofrece mica panorámica en policarbonato sin armazón, también certificado ANSI Z87.1, ideal para supervisión en planta y trabajo con herramientas de alto riesgo de proyección. Uso general en planta e industria. Para puestos con exposición a partículas, polvo y riesgo de impacto moderado, el modelo LICA-TRAN-I ofrece mica transparente con protección UV, armazón negro y puente nasal ajustable, certificado ANSI Z87.1. Una opción con mayor estructura de armazón es el LLI05, disponible en mica clara y oscura, con diseño bicolor que combina resistencia y comodidad en jornadas largas. Para quienes necesitan un modelo compacto de perfil bajo, el LLI04C tipo sargento en mica clara es una alternativa práctica para uso cotidiano en planta. Radiación UV y trabajo en exteriores. Para personal expuesto a luminosidad intensa o trabajo prolongado al aire libre, la mica oscura y los recubrimientos espejados son la opción indicada. El modelo LICA-NEG-I ofrece mica gris en policarbonato de alta densidad con certificación ANSI Z87.1, pensado para entornos de alta luminosidad. Para quienes requieren protección UV400 con recubrimiento espejado tipo REVO, el modelo RUNNER-SM-AZ de la línea Safety Man incorpora mica azul con armazón negro y protección total contra radiación ultravioleta. En la línea femenina, el modelo VALQUIRIA-SG-R de Safety Girl ofrece mica marrón-rosa con recubrimiento REVO y protección UV400, combinando funcionalidad y diseño para trabajadoras en exteriores. Para entornos de baja visibilidad o trabajo nocturno, el TACTIC-SM-N con mica oscura y cinta elástica incluida garantiza ajuste seguro y protección UV385. Radiación por soldadura. Este riesgo requiere protección especializada que va más allá de los lentes convencionales. Las caretas y goggles para soldadura utilizan filtros de sombra calibrados según el proceso y el amperaje. Sin embargo, incluso bajo la careta, los soldadores deben usar lentes de seguridad de base como protección ante chispas y escoria durante operaciones auxiliares, tal como lo establece la NOM-027-STPS-2008 sobre actividades de soldadura y corte. Características técnicas que no deben ignorarse Más allá de la certificación y el tipo de riesgo, hay atributos técnicos que determinan si un lente realmente se usa o termina guardado en el bolsillo del trabajador. Tratamiento antiempañante. En entornos con cambios de temperatura o alta humedad, el empañamiento es uno de los principales motivos por los que los trabajadores retiran los lentes. Un modelo sin este tratamiento se convierte en obstáculo más que en protección. Varios modelos de la línea LICA incorporan este tratamiento de fábrica para garantizar visibilidad continua durante toda la jornada. Tratamiento antirrayaduras. La mica de policarbonato es ligera y resistente al impacto, pero susceptible a rayaduras superficiales que reducen la claridad visual. Con el tiempo, estas rayaduras comprometen la integridad del campo de visión y justifican la reposición del equipo. El recubrimiento antirrayaduras extiende significativamente la vida útil del lente. Protección lateral. La norma ANSI Z87.1 exige que los lentes de seguridad ofrezcan protección lateral, ya sea mediante montura envolvente o mediante protectores laterales adicionales. Un lente de sol convencional, aunque tenga mica oscura y filtro UV, no

vida útil calzado de seguridad
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Vida útil del calzado de seguridad: señales que muchas empresas ignoran

Hay un criterio muy común para reemplazar el calzado de seguridad en las empresas mexicanas: esperar a que se rompa. Mientras el trabajador pueda ponérselo y caminar con él, el calzado “sirve”. El problema es que la vida útil del calzado de seguridad no termina cuando el calzado se destruye visualmente. Termina mucho antes, cuando deja de cumplir la función para la que fue diseñado, aunque por fuera parezca en buen estado. Un calzado con suela desgastada ya no antidesliza. Una puntera golpeada ya no absorbe impactos al nivel certificado. Una bota con corte resquebrajado ya no protege contra humedad ni químicos. En todos esos casos, el trabajador sigue creyendo que está protegido. Y esa falsa sensación de seguridad es más peligrosa que no tener calzado en absoluto. ¿Cuánto dura el calzado de seguridad? No existe una fecha de caducidad universal. La vida útil del calzado de seguridad depende de tres variables: la intensidad de uso, las condiciones del entorno y la calidad del material. Un par utilizado ocho horas diarias en construcción no dura lo mismo que uno usado cuatro horas en almacén. Como referencia general, los fabricantes y normas europeas sugieren revisar el calzado de seguridad cada seis meses en uso intensivo y reemplazarlo cuando presente cualquiera de las señales que se describen a continuación, independientemente del tiempo transcurrido. Lo que sí establece la norma mexicana es la obligación de gestionarlo. La NOM-017-STPS-2024 exige que el patrón cuente con procedimientos documentados de revisión, mantenimiento, reposición y disposición final del EPP, y que lleve registros de cada entrega y reemplazo. “Cambiar cuando se rompe” no cumple con esta exigencia. Las señales que indican que es momento de reemplazar el calzado Suela desgastada o con pérdida de grabado. La suela es el principal elemento antideslizante del calzado. Sus canales de drenaje y la profundidad del grabado determinan cuánta tracción ofrece sobre superficies mojadas, aceitosas o irregulares. Cuando el grabado se aplana —aunque sea parcialmente— el calzado pierde una parte significativa de su protección contra resbalones, que según el IMSS representan una de las principales causas de accidente laboral en México. Separación entre suela y corte. En calzados fabricados con adhesivos o costuras, esta separación es una de las fallas más comunes. Permite la entrada de agua, químicos y contaminantes, y compromete la estabilidad estructural del calzado. En calzado fabricado con tecnología de inyección directa —como el que produce LICA— este riesgo se reduce considerablemente porque corte y suela forman una sola pieza, pero el calzado debe igualmente revisarse ante cualquier signo de separación. Puntera deformada o con impacto visible. Una puntera de acero o poliamida que ha recibido un impacto significativo puede estar internamente dañada aunque externamente parezca intacta. La deformación visible es señal clara de que el material absorbente ya cumplió su función y no está en condiciones de soportar un segundo impacto al nivel de la certificación original. Ese calzado debe retirarse. Corte resquebrajado, agrietado o con costuras abiertas. El cuero natural, la piel y los materiales sintéticos se degradan con la exposición a calor, humedad y químicos. Un corte con grietas visibles ya no ofrece barrera contra agentes externos. En entornos con riesgo químico o biológico, esto puede ser una exposición directa para el trabajador. Plantilla deteriorada o con mal olor persistente. La plantilla acumula humedad, bacterias y desgaste mecánico con el uso. Su deterioro afecta directamente el soporte del arco, la amortiguación y la higiene. Un olor persistente que no desaparece con limpieza indica contaminación profunda del material. La NOM-017-STPS-2024 prohíbe el uso compartido de calzado precisamente por el riesgo biológico que esto implica. Falta de ajuste o deformación de la horma. El calzado que se ha deformado por el uso ya no ofrece el soporte lateral ni la estabilidad para la que fue diseñado. Un trabajador que “flota” dentro de su calzado está expuesto a esguinces y caídas con mayor frecuencia que uno con calzado bien ajustado. Después de un incidente de alto riesgo. Si el calzado estuvo expuesto a un derrame químico significativo, a un impacto de alta energía o a inmersión prolongada en agua contaminada, debe retirarse y evaluarse antes de volver a usarse, aunque no presente daño visible. Algunos daños en los materiales de protección no son observables a simple vista. Lo que la norma exige en la práctica Para las empresas, contar con un programa de reposición de calzado no es solo una buena práctica: es una obligación legal desde la entrada en vigor de la NOM-017-STPS-2024. Este programa debe incluir la frecuencia de revisión, los criterios de retiro, el responsable de la inspección y el registro documental de cada reemplazo con firma del trabajador. Para los distribuidores, entender estos ciclos es una oportunidad directa. Un cliente que conoce la vida útil real de su calzado es un cliente que compra con regularidad y que confía en el asesoramiento de su proveedor. La reposición no es solo venta: es servicio. En LICA tenemos el calzado que sigue cuando el anterior ya cumplió su ciclo Mantener inventario disponible y garantizar tiempos de entrega confiables es tan importante como el calzado mismo. En LICA contamos con una línea completa de calzado de seguridad —botas de trabajo, botas de PVC, tenis de seguridad, calzado dieléctrico y calzado de mujer— fabricada con tecnología de inyección directa y disponible para empresas y distribuidores en toda la República Mexicana. Porque la protección que se interrumpe deja de ser protección. ¿Quieres establecer un programa de reposición de calzado para tu empresa o ampliar tu catálogo como distribuidor? Contáctanos o consulta nuestro catálogo de calzado de seguridad. Fuentes: Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) — NOM-017-STPS-2024 STPS — NOM-113-STPS-2009, Calzado de protección IMSS — Estadísticas de riesgos de trabajo, accidentes por caída y resbalón, 2023

Split composition showing soccer cleats on green grass next to black industrial safety boots on concrete floor
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Calzado de alto rendimiento laboral: lo que el deporte le enseñó a la industria

Cada cuatro años, el mundo entero pone los ojos en un campo de juego. Y aunque lo que captura la atención son los goles, las jugadas y los récords, hay algo que trabaja en silencio debajo de cada atleta: el calzado. Décadas de investigación en biomecánica, materiales y ergonomía han convertido al calzado deportivo de alto rendimiento en una pieza de ingeniería tan sofisticada como cualquier equipo de alta tecnología. Lo que pocos saben es que gran parte de esa evolución también llegó a la industria, y transformó para siempre lo que entendemos por calzado de seguridad laboral. El punto de partida: cuando proteger no era suficiente Durante décadas, el calzado de seguridad industrial tuvo un único objetivo: evitar lesiones. Puntera de acero, suela gruesa, corte de cuero rígido. Funcionaba, pero a un costo alto: fatiga, lesiones por uso prolongado, rechazo del trabajador que prefería arriesgarse antes que soportar ocho horas con un calzado incómodo. El problema no era la protección. Era que nadie había pensado en el rendimiento. El deporte cambió esa conversación. Los fabricantes de calzado atlético llevan más de cincuenta años invirtiendo en entender cómo se mueve el pie humano, qué fuerzas actúan sobre él durante el esfuerzo físico sostenido y cómo un diseño inteligente puede mejorar el desempeño y reducir la lesión al mismo tiempo. Esos mismos principios, aplicados al entorno laboral, dieron origen al calzado de seguridad de alto rendimiento que hoy conocemos. Tecnología compartida: lo que ambos mundos tienen en común Absorción de impacto. Un futbolista de élite puede dar más de 10,000 pasos durante un partido. Un trabajador en planta de manufactura o construcción recorre entre 8,000 y 15,000 pasos por jornada. En ambos casos, la suela es la primera línea de defensa contra el impacto acumulado en rodillas, cadera y columna. La tecnología de entresuela amortiguante que el calzado deportivo popularizó —capas de materiales de densidad diferenciada que absorben y distribuyen el impacto— hoy es parte del diseño de los mejores modelos de calzado de seguridad industrial, incluidas las suelas de poliuretano de doble densidad que caracterizan varios modelos de la línea LICA. Ergonomía y soporte del arco. El pie en movimiento no es una superficie plana. Tiene un arco que actúa como amortiguador natural y que, sin soporte adecuado, genera fatiga plantar y lesiones por esfuerzo repetitivo. El calzado deportivo de alto rendimiento fue pionero en diseñar hormas que respetan la anatomía del pie. El calzado industrial moderno adoptó este principio: una plantilla bien diseñada no solo aumenta el confort, también reduce el ausentismo por lesiones musculoesqueléticas, uno de los principales costos ocultos de la siniestralidad laboral. Materiales ligeros y resistentes. La puntera de acero fue el estándar durante décadas. Funcionaba, pero pesaba. El desarrollo de materiales compuestos y termoplásticos en el mundo deportivo —donde cada gramo importa— abrió la puerta a punteras de poliamida que ofrecen el mismo nivel de protección al impacto con un peso significativamente menor. Varios modelos dieléctricos de LICA, como el 105PLUS y el 109PLUS-SP, utilizan puntera de poliamida precisamente por esta razón: protección certificada sin el peso que genera fatiga en jornadas largas. Tracción inteligente. El diseño de la suela de un taco de fútbol está calculado para maximizar el agarre en superficies específicas sin comprometer la movilidad. El mismo principio aplica al calzado de seguridad: una suela diseñada para superficies mojadas no es igual a una diseñada para pisos de concreto seco, superficies metálicas o terrenos irregulares. La geometría de los canales de drenaje, la dureza del compuesto y la profundidad del grabado son decisiones técnicas que determinan si el trabajador resbala o no. El factor que el deporte nunca tuvo que considerar: la protección certificada Aquí es donde los caminos se separan. Un futbolista necesita rendimiento; un trabajador industrial necesita rendimiento y protección normativa. El calzado de seguridad debe cumplir con estándares técnicos que no existen en el mundo deportivo: resistencia al impacto y la compresión en puntera, resistencia a la penetración en plantilla, propiedades dieléctricas, resistencia a hidrocarburos o químicos según el riesgo del puesto. En México, la NOM-113-STPS-2009 establece estos requisitos mínimos. Ningún calzado que no cumpla con esta certificación —por más cómodo, ligero o tecnológico que parezca— puede considerarse EPP. La certificación no es un sello decorativo: es la evidencia de que el calzado fue sometido a pruebas reales en laboratorio. LICA: donde la tecnología y la protección se fabrican juntas En LICA aplicamos tecnología europea de inyección directa al corte para fabricar calzado de seguridad en Guadalajara, Jalisco. Este proceso, desarrollado originalmente para la industria europea de alto desempeño, une corte y suela en una sola operación sin costuras ni adhesivos, lo que resulta en un calzado más duradero, impermeable y estructuralmente sólido que los métodos de fabricación tradicionales. El resultado es calzado que no obliga al trabajador a elegir entre protección y comodidad. Porque en el campo de juego o en la planta industrial, el rendimiento importa tanto como la seguridad. Conoce nuestra línea completa de calzado de seguridad fabricada con tecnología europea. Para empresas y distribuidores en toda la República Mexicana. Contáctanos. Fuentes: OIT — Ergonomía y factores humanos en el trabajo, 2022 Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) — NOM-113-STPS-2009 Biomecánica del calzado deportivo — Journal of Sports Sciences, estudios sobre impacto y fatiga plantar IMSS — Lesiones musculoesqueléticas por riesgo de trabajo, 2023

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