No todos los guantes protegen igual: cómo elegir el guante correcto según el riesgo
Hay un error que se repite más de lo que debería en los centros de trabajo de todo el país: el trabajador lleva guantes puestos, y aun así sufre una lesión en las manos. El problema no suele ser la falta de EPP disponible. Lo que falla es que el guante entregado no era el adecuado para el riesgo al que estaba expuesto. Las manos son la parte del cuerpo más afectada por accidentes laborales en México. Según datos del IMSS del periodo 2013-2022, las manos y muñecas concentran el 38.77% del total de lesiones por accidentes de trabajo. En cifras concretas: en 2023 se registraron cerca de 201,000 bajas laborales por lesiones en manos, más de 550 accidentes de este tipo cada día en el país. Un dato que debería ser suficiente para replantear cómo se elige el EPP para manos en muchas empresas. El guante no es genérico, el riesgo tampoco El primer error en la selección de guantes es tratarlos como un artículo uniforme. Existen familias de guantes diseñadas para riesgos completamente distintos, y usar el incorrecto puede dar una falsa sensación de protección que resulta más peligrosa que no usar ninguno. Los principales tipos de riesgo que determinan la elección del guante son: Riesgo mecánico: cortes, abrasión, perforación y desgarre. Es el más común en industria manufacturera, construcción, logística y metalmecánica. Para tareas de manejo de materiales, piezas metálicas o herramientas, los guantes de carnaza de res ofrecen resistencia natural a la abrasión y al desgarre. En LICA contamos con el modelo GCC (corto) y el GCL (largo con manga) para mayor cobertura del antebrazo. Cuando se requiere mayor precisión y agarre, los guantes recubiertos son la opción indicada: el modelo GLNN de nailon con recubrimiento de nitrilo y el GLNSPANDEX9, ambos certificados bajo EN 388, ofrecen protección mecánica con más flexibilidad y comodidad. Para riesgos de corte severo, el modelo GLANTICUT es un guante anticorte de nivel 5 —la clasificación más alta bajo EN 388— ideal para trabajo con objetos altamente cortantes como lámina, vidrio o cuchillas industriales. Riesgo térmico: calor, llamas y chispas. Este riesgo está presente en soldadura, fundición, hornos y procesos de alta temperatura. El modelo SG-5400 de LICA está fabricado en carnaza de res curtida al cromo con doble engrase y forro interior acolchado, cosido con hilo de Kevlar; está diseñado específicamente para soldadura manual y corte de metales. Para exposición a chispas en instalación o mantenimiento eléctrico con calor moderado, el modelo B182RG-L —guante de piel de res con puño de carnaza y resorte de ajuste— es una alternativa más ligera y versátil. Riesgo químico: contacto con aceites, pinturas, derivados del petróleo y grasas. Aquí el material del guante lo es todo, ya que no todos los sintéticos protegen contra todos los químicos. El modelo GLNA9, con revestimiento de nitrilo sobre algodón y certificación EN 388, ofrece resistencia a aceites, pinturas y derivados del petróleo. Es una opción sólida para mecánica automotriz, mantenimiento industrial y actividades con lubricantes. Para manejo general con riesgo de exposición a líquidos, el modelo GLLATPS10 —guante de lona con revestimiento de látex— brinda buen agarre y protección contra humedad y sustancias acuosas. Riesgo eléctrico: descarga y arco eléctrico. Los únicos guantes que protegen contra este riesgo son los dieléctricos, fabricados en hule natural o sintético y clasificados por niveles de voltaje. Un guante de carnaza no aísla contra electricidad por sí solo. Sin embargo, para trabajos donde el riesgo es principalmente de chispas y calor moderado —no de alta tensión— los modelos A182RG y A184RG de LICA, con palma de piel y dorso de carnaza, están diseñados para electricistas en labores de instalación y construcción. Riesgo mecánico especial: vibración e impacto. Para operadores de taladros, amoladoras o martillos neumáticos existe un riesgo frecuentemente ignorado: la vibración sostenida y los golpes en el dorso de la mano. El modelo GLANTIB10 cuenta con sistema anti-vibración en la palma de nitrilo espumado y protección anti-impacto en el dorso, pensado específicamente para estas actividades. Riesgo biológico: contacto con fluidos, microorganismos o materiales contaminados. Este riesgo es común en industria alimentaria, manejo de residuos y sector salud. Se utilizan guantes de látex, nitrilo o vinilo, generalmente desechables, que crean una barrera efectiva contra agentes infecciosos. La NOM-017-STPS-2024 es explícita en que los guantes no deben compartirse entre trabajadores, por lo que deben ser de uso estrictamente personal. Lo que hay que revisar antes de elegir Más allá del tipo de riesgo, otros factores determinan si un guante realmente cumple su función. El ajuste y la talla son críticos. Un guante demasiado grande reduce la destreza y puede engancharse en maquinaria. Uno demasiado pequeño fatiga la mano y termina siendo retirado por el mismo trabajador. La comodidad no es un lujo: si el guante incomoda, el trabajador se lo quita, y ahí desaparece toda la protección. La certificación es la garantía de que el guante fue sometido a pruebas reales. En México, la NOM-017-STPS-2024 exige que el EPP adquirido cuente con certificación de un organismo acreditado. Para riesgos mecánicos, las certificaciones más comunes son la EN 388 y la NMX-S-040, esta última específica para guantes de carnaza. La vida útil también importa. Un guante con perforaciones, costuras abiertas o material degradado deja de proteger aunque se siga usando. La norma exige llevar registro de reposición del EPP precisamente por esto. El catálogo de guantes LICA Conocer el riesgo es el primer paso. El segundo es tener acceso a un proveedor con la opción correcta para cada situación. En LICA disponemos de una línea completa de guantes —carnaza y piel, recubiertos y especiales— para cubrir los principales riesgos de la industria mexicana, todos con las certificaciones correspondientes y disponibles para empresas y distribuidores en toda la República. Porque la protección real de las manos empieza con una buena decisión de compra, y esa decisión empieza por conocer el riesgo. ¿Necesitas orientación para elegir el guante correcto para tu industria? Contáctanos, con gusto te asesoramos. Fuentes: IMSS — Estadísticas de Riesgos de


