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Protección respiratoria correcta: cómo elegirla según el contaminante

Industrial worker wearing a half-face respirator with respiratory protection on a manufacturing plant floor

El aire de un centro de trabajo puede contener riesgos que no siempre son visibles. Polvo fino, vapores orgánicos, gases ácidos o neblinas de pintura pueden estar presentes sin que el trabajador lo perciba de inmediato, y aun así causar daño respiratorio acumulativo con cada jornada. Elegir la protección respiratoria correcta según el contaminante presente no es un detalle menor: es la diferencia entre un pulmón sano después de años de trabajo y una enfermedad ocupacional que se manifiesta cuando ya es tarde.

A diferencia de una lesión mecánica, el daño respiratorio suele ser silencioso y progresivo. Por eso mismo, la selección del equipo no puede basarse en suposiciones. Debe partir de un análisis real del contaminante presente en cada puesto.

Lo que exige la normativa mexicana

En México, la NOM-116-STPS-2009 establece las características, requisitos mínimos y métodos de prueba que deben cumplir los respiradores purificadores de aire de presión negativa contra partículas nocivas fabricados, comercializados o importados en el país. Esta norma aplica específicamente a mascarillas y respiradores diseñados para filtrar polvos, humos metálicos y neblinas presentes en el ambiente laboral.

Como marco general, la NOM-017-STPS-2024, vigente desde septiembre de 2025, exige al patrón identificar los riesgos de cada puesto, seleccionar el EPP correspondiente con certificación verificable, capacitar al personal en su uso correcto y mantener registros documentados de entrega y reposición. Para protección respiratoria, esto significa que no basta con “dar mascarillas”: hay que dar la mascarilla o el respirador correcto para el contaminante específico al que está expuesto cada trabajador.

Protección respiratoria según el tipo de contaminante

Partículas sólidas de baja toxicidad
Presente en actividades como lijado, corte de madera, manejo de cemento o barrido industrial. Para este riesgo, las mascarillas filtrantes desechables son la opción adecuada. El modelo CHML10 de LICA es una mascarilla N95 para partículas sólidas, de construcción de tres capas con banda elástica sin grapas, diseñada para filtrar partículas finas no oleosas con eficiencia certificada. Para jornadas donde se requiere mayor comodidad respiratoria, el modelo CHML11 incorpora válvula de exhalación, con clasificación FFP2 NR, facilitando la salida de aire caliente y humedad sin comprometer la filtración de entrada.

Polvo industrial en tareas intermitentes
En actividades donde la exposición al polvo no es continua durante toda la jornada —limpieza, mantenimiento, trabajos ocasionales de corte— el modelo CHML09 de LICA, una mascarilla plegable contra partículas fabricada en poliéster blanco con ajuste elástico y certificación EN149, ofrece una alternativa práctica y portátil. Su diseño plegable facilita el transporte y almacenamiento entre usos, siendo ideal como respaldo disponible en el puesto de trabajo.

Vapores orgánicos y gases ácidos
Presentes en pintura industrial, uso de solventes, procesos de limpieza química y algunas operaciones de soldadura. A diferencia de las partículas, los vapores y gases no se filtran mecánicamente: requieren un medio de adsorción química. Para este riesgo, LICA ofrece el respirador de media cara CHRL200, fabricado en elastómero con diseño ergonómico, compatible con el cartucho CHF03 de clasificación A1E1, específico para vapor orgánico y gases ácidos. Esta combinación es la indicada para trabajadores expuestos a solventes, tintas, adhesivos industriales o ciertos procesos químicos.

Exposición combinada de alto riesgo
Cuando el ambiente laboral presenta múltiples contaminantes simultáneos —partículas, vapores y posible contacto con superficies contaminadas— o cuando se requiere protección facial completa además de respiratoria, la máscara de cara completa es la solución adecuada. El modelo CHRL6800 de LICA, fabricado en silicona con sello facial hermético, protege simultáneamente vías respiratorias y ojos, siendo compatible con cartuchos específicos según el contaminante presente. Es la opción recomendada para procesos con mayor concentración de contaminantes o donde el riesgo también involucra irritación ocular.

Factores que determinan la selección, más allá del contaminante

Concentración del contaminante. No es lo mismo una exposición ocasional de baja concentración que un ambiente saturado. A mayor concentración, se requiere mayor factor de protección, lo que puede implicar pasar de una mascarilla filtrante a un respirador con cartucho, o incluso a equipo de suministro de aire en casos extremos.

Tiempo de exposición. Jornadas prolongadas de exposición continua exigen equipo con mayor capacidad de filtración y, frecuentemente, mayor comodidad para uso sostenido. Una mascarilla desechable pensada para uso ocasional no es adecuada para ocho horas diarias de exposición constante.

Compatibilidad con otros EPP. En puestos donde también se requieren lentes de seguridad o cascos, es importante verificar que el respirador seleccionado no comprometa el sellado facial ni interfiera con otros equipos. La máscara de cara completa resuelve este punto al integrar protección ocular y respiratoria en una sola pieza.

Ajuste facial. Un respirador que no sella correctamente contra el rostro pierde gran parte de su eficacia, sin importar cuán buena sea la certificación del filtro. La norma exige que el ajuste se verifique individualmente, ya que la forma del rostro varía entre trabajadores.

Lo que muchas empresas pasan por alto

Un error común es asumir que cualquier mascarilla protege contra cualquier contaminante. Una mascarilla N95, certificada para partículas sólidas, no ofrece ninguna protección contra vapores orgánicos o gases. De la misma manera, un cartucho para vapor orgánico no filtra partículas sólidas gruesas sin el prefiltro correspondiente. La compatibilidad entre el tipo de amenaza y el mecanismo de filtración es innegociable.

En LICA contamos con una línea completa de protección respiratoria —desde mascarillas desechables N95 y FFP2 hasta respiradores de media cara y máscaras de cara completa con cartuchos específicos— diseñada para cubrir los principales riesgos respiratorios de la industria mexicana. Todos disponibles para empresas y distribuidores en toda la República.

Elegir bien no es solo una obligación normativa. Es proteger algo que, una vez dañado, no siempre se puede recuperar.


¿Necesitas orientación para seleccionar la protección respiratoria correcta según los contaminantes de tu planta? Contáctanos o consulta nuestra línea completa de protección respiratoria.


Fuentes:

  • Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) — NOM-116-STPS-2009, Respiradores purificadores de aire contra partículas nocivas
  • STPS — NOM-017-STPS-2024, Equipo de protección personal
  • NYCE — Certificación de respiradores conforme a NOM-116-STPS-2009
  • IMSS — Estadísticas de enfermedades de trabajo, exposición respiratoria, 2023

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