Cada 28 de abril el mundo se detiene (aunque sea por un momento) para hablar de algo que debería ser innegociable todos los días del año: el derecho de los trabajadores a regresar a casa sanos y salvos.
El Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, impulsado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desde 2003, no es solo un evento de conmemoración. Es una llamada de atención global sobre la magnitud de un problema que muchas empresas, lamentablemente, siguen subestimando.
Las cifras no mienten
Según datos de la OIT, cada año más de 374 millones de trabajadores en el mundo sufren accidentes laborales no mortales. Y el costo más alto no es el económico: cerca de 3 millones de personas pierden la vida anualmente por accidentes y enfermedades relacionadas con el trabajo. Eso equivale a más de 8,000 muertes cada día.
En México, el panorama también es preocupante. Al cierre del tercer trimestre de 2024, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) registró 327,230 riesgos de trabajo, de los cuales 225,056 fueron accidentes laborales. Durante ese mismo periodo, 796 trabajadores perdieron la vida, lo que representa un aumento del 10% respecto al año anterior.
Detrás de cada estadística hay una persona. Una familia. Una historia que pudo haberse evitado.
¿Qué conmemora este año la OIT?
Para 2025, la OIT eligió como lema “Revolución en el sector de la seguridad y la salud: papel de la IA y la digitalización en el trabajo”. El mensaje es claro: la seguridad laboral también está evolucionando. Las nuevas tecnologías (desde la inteligencia artificial hasta los sistemas de monitoreo en tiempo real) están transformando la manera en que las empresas identifican riesgos y protegen a su personal. Sin embargo, la tecnología es un complemento, no un sustituto. Mientras existan trabajadores expuestos a riesgos físicos, el Equipo de Protección Personal (EPP) sigue siendo la primera y más concreta línea de defensa, y eso es precisamente lo que en LICA sabemos desarrollar: EPP diseñado para las condiciones reales del entorno laboral mexicano, porque ningún algoritmo reemplaza un guante bien elegido, un casco certificado o un calzado que protege donde más se necesita.
Lo que la ley exige: una norma que se renovó
En México, el uso del EPP no es opcional. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) publicó en marzo de 2025 la NOM-017-STPS-2024, que entró en vigor en septiembre del mismo año, sustituyendo a la versión de 2008 que estuvo vigente durante 16 años. Esta nueva norma no solo actualiza los requisitos técnicos, sino que representa un cambio de filosofía: de un enfoque reactivo a uno verdaderamente preventivo. En LICA lo entendemos así desde el principio: todo nuestro catálogo está desarrollado con base en los riesgos reales de cada industria y cumple con las certificaciones que la normativa exige, para que tanto empresas como distribuidores tengan la certeza de que lo que entregan a sus trabajadores realmente los protege.
Entre las obligaciones que establece para los empleadores destacan:
- Identificar y analizar los riesgos específicos de cada puesto de trabajo.
- Seleccionar y proporcionar el EPP adecuado para cada riesgo, sin costo para el trabajador.
- Capacitar al personal en el uso correcto, mantenimiento y vida útil del equipo.
- Supervisar que el EPP se utilice de manera consistente dentro de las áreas de riesgo.
- Llevar registros de revisión, reposición y disposición final del equipo.
El incumplimiento de esta norma puede derivar en multas de hasta 5,000 UMAs (más de $500,000 pesos en 2025), clausuras parciales o totales, e incluso responsabilidad penal en caso de accidente.
Seguridad no es gasto, es inversión
Una de las creencias más costosas en la industria es tratar la seguridad como un rubro de gasto. Los accidentes laborales impactan directamente la prima del seguro de riesgos de trabajo ante el IMSS: a mayor siniestralidad, mayor costo por trabajador. A eso hay que sumarle el costo de incapacidades, la pérdida de productividad, los procesos legales y el daño a la reputación empresarial. Prevenir siempre será más barato que remediar.
Construir una cultura de seguridad real implica ir más allá del cumplimiento normativo. Significa que los líderes den el ejemplo, que los trabajadores entiendan el por qué detrás del equipo que usan y que la empresa se comprometa a dotarlos de herramientas de calidad, certificadas y adecuadas para cada riesgo.
El EPP correcto hace la diferencia
No todos los equipos de protección son iguales, y elegir el correcto requiere conocimiento del riesgo específico al que se enfrenta cada trabajador. En LICA llevamos más de 40 años fabricando y comercializando equipo de protección personal para la industria mexicana, con un catálogo que cubre de la cabeza a los pies: calzado de seguridad, cascos, guantes, arneses, lentes, protección respiratoria, uniformes industriales, señalética y mucho más.
Todos nuestros productos cumplen con las certificaciones correspondientes, porque sabemos que un EPP sin respaldo normativo no es protección: es solo apariencia.
Este 28 de abril, la invitación es a ir más allá de la fecha. A revisar los procesos, actualizar los equipos, capacitar al equipo humano y asumir la seguridad como lo que siempre debió ser: una responsabilidad compartida y una señal del valor que una empresa le da a las personas que la hacen posible.
¿Tu empresa ya actualizó su programa de EPP conforme a la NOM-017-STPS-2024? Contáctanos y con gusto te asesoramos.
Fuentes:
- Organización Internacional del Trabajo (OIT) — Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo 2025
- OIT — Informe sobre accidentes y enfermedades laborales, 2023
- IMSS — Estadísticas de riesgos de trabajo, tercer trimestre 2024
- La Jornada de Oriente — Estadísticas de mortalidad laboral por estado, 2024
Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) — NOM-017-STPS-2024, publicada en el DOF el 28 de marzo de 2025